Para las empresas es  un requisito primordial contar con personas que puedan sostener una conversación con aliados extranjeros, hacer una presentación e incluso visitar países de habla inglesa para concretar negociaciones y hacer alianzas laborales, sin que el idioma sea un impedimento. Además, contar con un equipo de trabajo bilingüe es un ahorro significativo para las compañías, ya que no se necesita contratar intérpretes o traductores para poder realizar acercamientos o incluso desarrollar proyecciones futuras.